Entre el 4 y el 12 de agosto, 136 educadoras de párvulos, educadoras diferenciales y técnicas en educación parvularia de la Región de O’Higgins participaron de los segundos encuentros presenciales del Programa de Indagación para Primeras Edades (PIPE) 2026. Las jornadas se realizaron en Pichilemu, Palmilla y Rancagua, abarcando las tres provincias de la región.
PIPE es una iniciativa del PAR Explora O’Higgins, proyecto del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación ejecutado por la Universidad de O’Higgins. El programa está orientado a fortalecer las herramientas pedagógicas de quienes trabajan con las niñas y niños más pequeños, con el fin de fomentar la ciencia y la indagación desde sala cuna. Durante el año, las participantes se reúnen en dos encuentros presenciales por provincia para trabajar en ello.
Este año el programa trabaja el módulo de Investigación en Artes, que une el arte y la psicología para fomentar el desarrollo de la creatividad de las niñas y niños desde sala cuna hasta nivel transición.
En cada encuentro, las participantes viven en primera persona las experiencias de aprendizaje diseñadas por profesionales del arte y de la psicología, poniéndose en el lugar de las niñas y niños que acompañan todos los días. El objetivo es que, al conocer la metodología desde adentro, puedan replicarla y adaptarla en sus propias aulas, promoviendo que niñas y niños exploren el mundo con los sentidos, se expresen y aprendan a reconocer sus emociones.
En estos encuentros trabajaron tres experiencias, una por cada nivel educativo. Para sala cuna, “Juguemos a descubrir sonidos de la naturaleza” propone explorar el entorno a través de los sentidos y construir un dispositivo sonoro, entregando herramientas para enseñar desde la indagación. Para nivel medio, “Jugando con luces y sombras” invita a experimentar con formas hechas con el cuerpo y figuras de papel, permitiendo que niñas y niños descubran relaciones de causa y efecto. Y para nivel transición, “Juguemos a pintar la música” conecta melodías y emociones a través de la pintura, fomentando la curiosidad y la libre expresión.
Paola Vergara Ovalle, educadora de la Escuela de Apalta de Rengo, lleva cuatro años participando del programa y valoró lo que estos encuentros le aportan a su trabajo: “Siempre es muy gratificante estar con un equipo que está muy comprometido en hacer cosas distintas, para que los niños vuelvan a soñar y también a experimentar con lo sensorial. Es un excelente recurso, el recordar teorías y ampliar nuestras experiencias precisamente para que los niños y niñas tengan actividades de mejor calidad”.
Los encuentros también consideraron una reflexión grupal sobre la implementación del programa durante el primer semestre, donde las participantes conversaron sobre qué facilitó el proceso, cómo resolvieron los obstáculos y qué buenas prácticas pueden replicarse en otros contextos. Además, se entregaron las tarjetas “Actividades para la familia”, parte del kit de materiales PIPE que sirve como recurso de apoyo para trabajar las experiencias del módulo de Investigación en Artes. Este recurso fue co-diseñado por el equipo PAR Explora O’Higgins y las educadoras del programa, y está pensado para que las familias participen de las experiencias de aprendizaje de niñas y niños.
Pía Suazo, educadora del Jardín Las Ovejitas de Chépica, destacó el valor de este recurso: “Me agrada el poder incorporar a las familias como parte activa de este trabajo”. Sobre la jornada, agregó: “Esta jornada me pareció muy interesante y atractiva, ya que pudimos retroalimentar nuestras prácticas pedagógicas, aprender buenas prácticas de otras compañeras e implementar estas nuevas iniciativas en nuestras aulas”.
Las jornadas cerraron con un taller de corregulación y autorregulación emocional a cargo del psicólogo Mario Pérez Tapia, donde las participantes trabajaron en construir herramientas prácticas para entregar contención emocional a niñas y niños, a ellas mismas y entre pares, identificando las necesidades emocionales según las distintas etapas del desarrollo psicosocial.
Tras estas jornadas, las 136 participantes vuelven a sus salas cuna y jardines infantiles con nuevas herramientas para seguir acercando el arte, la creatividad y la ciencia a las niñas y niños de la región. El programa cerrará su ciclo 2026 con una ceremonia en octubre.