- El tema fue abordado en el último Café Científico de Puerto Montt
Un energético Café Científico de Puerto Montt se realizó junto al director de la carrera de Pedagogía en Física con mención en educación astronómica y coordinador del Laboratorio de Didáctica de la Física de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la Universidad de Playa Ancha (DFIS-UPLA), Nicolás Fernández Astudillo.
En la oportunidad se abordaron, entre varios interesantes aspectos, los desafíos para la enseñanza en los establecimientos educacionales y en la formación universitaria de las y los futuros profesores de la Física y del desarrollo de actividades experimentales con creatividad.
El académico explicó y mostró material que están generando en el Laboratorio DFIS-UPLA con el propósito de formar profesores de esta disciplina y acercar la física experimental a estudiantes de enseñanza escolar y también universitaria, a través de recursos de bajo costo, impresión 3D y herramientas digitales. Además señaló que aprendizaje no debería limitarse a memorizar conceptos y repetirlos en una prueba, sino que debe permitir que los estudiantes comprendan los fenómenos y encuentren sentido a lo que aprenden.
“Nosotros estamos muy preocupados no solo de que los estudiantes aprendan física en el papel, sino que también puedan experimentarla con sus propias manos… Muy pocos colegios cuentan con la posibilidad de realizar actividades experimentales en Chile. Y esa es la situación actual y no ha cambiado en los últimos quince años”, explicó Nicolás Fernández. También destacó la importancia de enseñar cómo se construye el conocimiento científico: los procedimientos, los métodos y las habilidades que permiten investigar.
La impresión 3D como alternativa para reducir costos
Entre las acciones presentadas por Nicolás Fernández está la impresión 3D, como una herramienta para fabricar materiales de laboratorio que pueden tener precios elevados al adquiridos a proveedores especializados.
El expositor mostró piezas desmontables, soportes, poleas y otros elementos que permiten construir montajes experimentales. Explicó que estos materiales pueden cumplir funciones similares a las de equipamientos comerciales, con una inversión mucho menor.
Un ejemplo es una polea que, según señala durante la charla, puede costar más de $100.000 en el mercado, mientras que una versión impresa en plástico permite realizar actividades similares a un costo considerablemente menor.
El bajo costo también tiene un efecto pedagógico: los estudiantes pierden el miedo a manipular los materiales, probar alternativas y experimentar, porque las piezas pueden volver a imprimirse si se rompen.
“Una de las cosas que nos hemos topado con los estudiantes en los colegios es que nos dicen que pierden el miedo a tocar cosas y a experimentar, porque si es barato lo pueden romper y el profe lo puede imprimir de nuevo”.
El académico explicó que el equipo del Laboratorio DFIS-UPLA ha desarrollado distintos dispositivos, entre ellos automóviles pequeños con motor, modelos sin motor y un lanzador de proyectiles. Estos recursos permiten trabajar contenidos como el movimiento rectilíneo, el movimiento parabólico, la posición, el tiempo y la rapidez. La propuesta busca que los estudiantes puedan construir montajes y analizar fenómenos físicos directamente, en lugar de limitarse a observar ilustraciones o resolver ejercicios en el papel.
El expositor también destacó la colaboración entre equipos académicos, que comparten diseños y complementan sus desarrollos para ampliar las posibilidades de experimentación.
Recursos abiertos para llegar a más establecimientos
Otra de las ideas centrales es que los diseños de las piezas puedan compartirse digitalmente para que los colegios que dispongan de una impresora 3D fabriquen sus propios materiales.
Esto permitiría superar algunas dificultades relacionadas con la compra, el transporte y la disponibilidad de equipamiento, especialmente en zonas alejadas.
Sin embargo, el expositor advierte que no basta con entregar tecnología: también es necesario capacitar a los docentes para que puedan utilizarla y aprovechar sus posibilidades educativas.
“La idea es que todos los colegios en Chile tuvieran una impresora y pudieran imprimir material”, comentó.
En esta nueva edición del Café Científico se contó con la participación de la Casa de las Artes de la Universidad Austral de Chile Sede Puerto Montt, con la presencia de Vanessa Álvarez (@vanearrebol), profesora de piano y del área de coro infantil, quién interpretó A la caza del ñandú, de Manuel Meriño y Fantástiko en Cm, tema de su autoría.
Cabe recordar que el Café Científico de Puerto Montt es una actividad que se realiza una vez al mes, organizada por el Proyecto Asociativo Regional (PAR) Explora Los Lagos, del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, que ejecuta la Universidad Austral, Sede Puerto Montt, en colaboración con la Unidad de Vinculación y Comunicación de las Ciencias de esa casa de estudios y cuenta con el apoyo del Restaurante Toco Madera en Pelluco.