“Actuar con curiosidad implica empezar a cuestionarse y generar las bases del pensamiento científico”

“Actuar con curiosidad implica empezar a cuestionarse y generar las bases del pensamiento científico”

Pilar Reyes Jaramillo, doctora en Educación y directora ejecutiva del programa de Educación en Ciencias Basada en la Indagación (ECBI) del Instituto de Estudios Avanzados en Educación de la Universidad de Chile, aborda en esta entrevista la indagación como metodología para promover la curiosidad científica en los primeros años de vida. 

La conversación surge a partir de su rol como relatora en las capacitaciones del Programa en Indagación para Primeras Edades (PIPE) del Proyecto Explora Aysén, iniciativa impulsada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación y el Campus Patagonia de la Universidad Austral de Chile.

¿Cómo aprende por indagación una niña o un niño desde los primeros meses de vida y qué nos dice eso sobre cómo conoce el mundo desde tan temprano?

El ser humano tiene una forma de aprender del mundo que le rodea a través de la utilización de sus sentidos. Tenemos la vista, el tacto, el olfato, la audición, el gusto y la propiocepción con lo obtenemos información. Desde las primeras edades, y quizás desde que nace, un niño o una niña empieza a interactuar con el mundo que le rodea a través de estos sentidos. Entonces, cuando el pequeño o la pequeña llega a una sala cuna, el rol  de los adultos es estimular esos sentidos para que llegue más información, y ellos comunican sus apreciaciones a través de sus reacciones, si le gusta, no le gusta, si hay balbuceo, si se divierte.

Es muy interesante partir con una estimulación temprana a nivel sensorial para lograr la mayor información posible y que también se vaya conectando toda esta información con su propio ser y con su propia experiencia e interpretación del mundo para, así más adelante, seguir construyendo ese conocimiento.

¿Qué rol cumple el entorno que rodea a niñas y niños como recursos pedagógicos para despertar la curiosidad científica desde temprana edad?

El entorno que nos rodea, podríamos decir el agua, la tierra, el aire, la biodiversidad, todo lo que está alrededor nuestro, es un tremendo recurso y no podemos caminar en el día a día sin observar y generarnos preguntas de ¿por qué en esta época los árboles se empiezan a tornar rojos, si yo anteriormente los había visto verdes?, ¿por qué aparecen ciertas aves en esta temporada, o vuelan hacia otro sector?

Entonces la naturaleza es el contexto perfecto para hacernos las preguntas, para actuar con curiosidad, y ese actuar con curiosidad implica empezar a cuestionarse y a generar las bases del pensamiento científico. Por lo tanto, sacar a los niños fuera de la sala de clases a observar el medioambiente, hacerse preguntas de por qué sucede el día o la noche, o sentir el viento en su carita, o aplastar las hojas, ya es un trabajo que genera muchas preguntas a nivel cognitivo y, por lo tanto, también se desarrolla el lenguaje al momento de que las tiene que comunicar.

¿Cuáles son los principales desafíos que enfrentan hoy las educadoras para sostener una pedagogía basada en la experiencia directa e indagación?

Las educadoras de párvulos necesitan mucho apoyo y acompañamiento tanto en lo que pueda significar la estructura como en la gestión de ese jardín infantil. Necesitan apoyos para poder darle oportunidad a todas y todos los niños, y esos apoyos son trabajos de capacitación permanente, desarrollo profesional continuo, trabajo entre pares, compartir experiencias, colaboración y mucha reflexión del hacer. Entonces para eso también, necesitan los tiempos para pensar en la mejor pedagogía que puede aportar a sus párvulos.

¿Cómo ve el rol del PAR Explora Aysén en la formación de educadoras de párvulos y por qué es importante inspirar esa curiosidad científica desde las primeras edades en la región de Aysén?

En esta región hay un gran compromiso con una educación de calidad en ciencias. Por lo tanto, el PAR Explora Aysén es un tremendo aliado para fomentar el conocimiento científico y la indagación como metodología, porque no tan solo es un saber, sino que también es un saber hacer y el PAR Explora lo fomenta, lo programa, genera rutas de aprendizajes y está precisamente acompañando a las educadoras de párvulos de diversos jardines infantiles de la región en ese proceso educativo y proceso de desarrollo profesional.

Por lo tanto, tiene que seguir generando insumos, entregando recursos didácticos, seguir acompañándolas para que no se sientan en soledad, y trabajando con jardines heterogéneos, con niños con necesidades educativas especiales y que a veces se sobrepasan porque las estrategias quedan debilitadas, pero con acompañamiento y colaboración ya se genera una comunidad de aprendizaje de educadoras de párvulos para compartir esas experiencias, para que no se sientan solas.

¿Qué consejo le daría a quienes buscan acompañar a niñas y niños desde las primeras edades en el conocimiento del mundo?

Observar y cuestionarse. No es pasar la vida de largo. Mi recomendación es mirar la naturaleza con ojos curiosos y generar una pregunta, por pequeña que sea, es preguntarse ¿por qué las nubes han pasado tan rápido? ¿o van más lento?, ¿o tienen distintos colores? Esa es mi recomendación: generarse una pregunta y actuar con curiosidad.

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