Dos jornadas realizadas en Valparaíso y Llay Llay reunieron a profesionales de Educación Parvularia participantes del Programa de Indagación para Primeras Edades (PIPE), quienes conocieron experiencias desarrolladas durante 2025 con el propósito de fortalecer la implementación del programa en nuevos establecimientos de la región.
Con el objetivo de continuar fortaleciendo el desarrollo profesional de educadoras, técnicas y equipos pedagógicos participantes del Programa de Indagación para Primeras Edades (PIPE), el Proyecto Asociativo Regional (PAR) Explora Valparaíso del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, liderado por la PUCV, desarrolló dos jornadas regionales de buenas prácticas en las ciudades de Valparaíso y Llay Llay.
En la jornada realizada en Valparaíso compartieron sus experiencias los equipos del Jardín Infantil Millaray de Quilpué y del Jardín Infantil Golondrina de Valparaíso, que reunió a más de 50 participantes.
En tanto, el encuentro desarrollado en Llay Llay contó con la participación del Jardín Infantil Mágico Lugar de Sueños de Nogales, el Jardín Infantil Tipitín de Panquehue y el Jardín Infantil Mundo de Alegría de Putaendo, reuniendo a más de 70 profesionales provenientes de distintos establecimientos de la región.
Aprender desde la experiencia
Los talleres de buenas prácticas permitieron que sus participantes conocieran experiencias de implementación desarrolladas durante 2025, abordando estrategias para integrar PIPE en los proyectos educativos, fortalecer el trabajo colaborativo con las familias y promover el desarrollo de competencias científicas en niñas y niños desde la primera infancia.
Desde el Jardín Infantil Millaray de Quilpué, Elizabeth Ayarzo compartió: “Fue una experiencia maravillosa. Trabajamos con el equipo pedagógico y con las familias desde el primer día, haciéndoles parte de este proceso de investigación científica. Hoy estoy muy feliz de poder compartir esa experiencia con otras compañeras y seguir adaptando nuevas propuestas para que nuestros niños y niñas sean felices aprendiendo”, comentó.
Por su parte, Carolina Ponce, educadora del Jardín Infantil Los Prados de Santo Domingo, valoró la posibilidad de aprender directamente de quienes ya han implementado el programa: “Para nosotras, que vivimos nuestra primera experiencia en PIPE, conocer cómo otras colegas desarrollaron el programa y trabajaron junto a sus comunidades educativas es un aprendizaje muy significativo. Nos orienta y nos entrega una ruta mucho más clara para comenzar este proceso”, señaló.
Una comunidad de aprendizaje para Educación Parvularia
PIPE es una propuesta metodológica impulsada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, diseñada especialmente para Educación Parvularia con el propósito de fomentar competencias científicas en niñas y niños entre los 2 y 6 años, potenciando su curiosidad, la exploración y el aprendizaje a través del juego y la indagación.
Actualmente, el programa se desarrolla en 90 establecimientos educacionales pertenecientes a 27 comunas de la región de Valparaíso, convocando a más de 200 educadoras, técnicas y profesionales que trabajan directamente con niñas y niños en jardines infantiles y escuelas.
Sobre las jornadas de buenas prácticas, Víctor Salinas Silva, profesor del Instituto de Geografía PUCV y director de Explora Valparaíso, destacó que “Estos encuentros nacen de la experiencia de las educadoras que participaron en versiones anteriores de PIPE y que manifestaron la necesidad de contar con espacios para compartir sus aprendizajes. Hoy son ellas quienes acompañan a las nuevas participantes, mostrando distintas formas de implementar el programa y fortaleciendo una comunidad de aprendizaje donde el conocimiento se construye desde la práctica pedagógica y el trabajo colaborativo”, indicó.
Marilín Pereira, profesora de Educación Diferencial de la Escuela Cristo Redentor de Calle Larga, valoró el impacto que el programa ha tenido en su práctica profesional. “El año pasado tenía mis dudas e incluso algunos temores sobre cómo desarrollar el programa. Hoy vuelvo completamente entusiasmada. PIPE me ha permitido empoderarme de mi labor dentro del aula y generar un espacio muy significativo para los niños, las familias y toda la comunidad educativa”, comentó.
Durante los próximos meses, los equipos pedagógicos continuarán implementando PIPE en sus establecimientos, poniendo en práctica los aprendizajes compartidos durante estas jornadas. De esta manera, el programa sigue fortaleciendo una comunidad regional donde el intercambio de experiencias entre educadoras, técnicas y equipos pedagógicos se convierte en una herramienta para enriquecer las oportunidades de aprendizaje de niñas y niños desde la primera infancia.