Una mejor Educación Parvularia: niñas y niños ciudadanos desde el jardín infantil

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Educacion ParvulariaGracias al apoyo del programa de CONICYT, un grupo de diseñadores y pedagogos logró dar vida a su innovador proyecto para mejorar la Educación Parvularia chilena, el Sistema MAFA (Modelamiento del Ambiente Físico de Aprendizaje) que está en proceso de ser transferido a toda la red de jardines de la JUNJI, llegando así a miles de pequeños a lo largo del país.

Para apoyar a los establecimientos educacionales en la implementación del Plan de Formación Ciudadana, establecido en la Ley 20.911, el Ministerio de Educación (Mineduc) lanzó esta semana una campaña comunicacional audiovisual, con el fin de promover valores ciudadanos entre los estudiantes, como la cooperación, la participación, el cuidado de lo colectivo, la valoración de la diversidad y el conocimiento y respeto por los derechos humanos.

En esta línea, más de mil párvulos han pasado por las salas experimentales del Sistema MAFA -siglas para Modelamiento del Ambiente Físico de Aprendizaje- cuyo propósito es mejorar la calidad de la Educación Parvularia, modificando desde su base el diseño de las aulas en los jardines infantiles públicos chilenos, creando espacios que favorecen la exploración e interacción.

Desde sus inicios, el proyecto tuvo el apoyo de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica, CONICYT, a través del Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico, Fondef. Comenzó el 2012 cuando el equipo de investigadores de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC) ganó el Primer Concurso de Ciencia Aplicada del mismo programa, con su propuesta de articular los elementos y de mobiliario y estructura del jardín infantil, uniendo diseño y pedagogía de manera de beneficiar al usuario.

“Producimos Pedagogías Conscientes del Lugar, esto es poner al párvulo como un ciudadano, generar condiciones para que acceda a este aprendizaje: el niño puede deliberar, participar y elegir en su sala, en la medida que se apropia del espacio. Esto es mucho más que muebles, sobre todo ahora que vivimos un momento social y educativo en el que la ciudadanía como enseñanza está en el centro de la discusión, puesto ahí por el Mineduc. Y hacerlo en la Educación Parvularia, es una cuestión inédita”, dice la educadora de párvulos y doctora en Ciencias Sociales, Cynthia Adlerstein, líder de la iniciativa.

El sistema está integrado por tres componentes: una plataforma virtual para el registro e intercambio de experiencias entre equipos técnicos de los jardines infantiles; un set de mobiliario diseñado para párvulos; y, material de modelamiento para que los niños participen del diseño de su sala. Así, se implementó el piloto en cuatro establecimientos públicos de la Región Metropolitana, en las comunas de Recoleta, Cerro Navia, Peñalolén y Puente Alto.

Esta instalación experimental permitió validar el sistema, gracias a los buenos resultados: logró mejorar la efectividad educativa en las aulas de nivel parvulario, permitiendo potenciar las prácticas y relaciones pedagógicas entre educadores, técnicos y alumnos. Tanto así, que también fue testeado en la PUC, entidad que decidió aplicarlo a su red de establecimientos para hijos de funcionarios.

“Esto se trata de modelar las salas para que sean habitables. De los más de mil infantes por aula MAFA, gran parte ya está en la escuela, lo que nos emociona mucho. Y es súper interesante también, que más de 250 agentes educativos, entre educadoras, supervisoras, directoras regionales y técnicos, han sido capacitados por nosotros”, agrega Adlerstein.

Resultados y transferencia

Luego de cuatro años de investigación, este dispositivo tecnológico será masificado al sector público con un plan de transferencia 2017-2018 a la Junta Nacional de Jardines Infantiles, JUNJI, donde ya llevan más de 24 jardines incorporados. Gracias a la adjudicación de un Fondef IT que finaliza en septiembre, el equipo está terminando el modelo de servilización de MAFA, es decir, todo el sistema de productos y servicios necesarios para su implementación, que incluye el acompañamiento, monitoreo, capacitación e inducción y transferencia.

“Esto permitirá que los resultados del Fondef de verdad lleguen, ya no de manera experimental, sino que como parte de las políticas públicas a las salas de los niños más pobres de Chile. Para nosotros es motivo de orgullo. A contar de septiembre del 2017, cada región va a tener un jardín MAFA completo de la JUNJI, que va a ser centro de referencia, un living lab para los otros de la zona. Estamos transformando los jardines públicos en laboratorios de innovación”, explica la experta en Educación.

Según precisa el Mineduc en su guía Orientaciones Curriculares para el desarrollo del Plan de Formación Ciudadana, esta área no responde a una ciencia en particular ni a un grupo de disciplinas claramente identificadas, sino más bien, a un conjunto de saberes orientados a mejorar nuestra democracia y a promover y defender los derechos humanos. “En estos aprendizajes se pueden reconocer dos tópicos clave: democracia y derechos humanos. Éstos emergen como organizadores de todo el trabajo vinculado a la Formación Ciudadana, en tanto, son conceptualizaciones fundamentales para entender la ciudadanía y, también, grandes metas por alcanzar como sociedad”, dice el documento.

La doctora Adlerstein concluye que, el apoyo de los fondos de CONICYT es invaluable. “Los Fondef son maravillosos, hacen cosas increíbles e inéditas: la reforma en la Educación Parvularia tomó conceptos que nosotros pusimos en discusión como el del niño habitante, las pedagogías conscientes del lugar, habitar el espacio, apropiarse. También, logramos patentar nuestro proyecto, que ya es un curso certificado por la PUC; generamos una marca; logramos transferirlo, lo cual es raro y en Educación es muy escaso, porque generamos cosas que son bien intangibles”, finaliza.