Científico que dictó charlas en el Día de la Astronomía en Magallanes obtuvo el Premio Nacional de Ciencias Exactas 2017

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A fines de la semana pasada, el astrónomo Dr. Guido Garay Brignardello fue elegido como Premio Nacional de Ciencias Exactas 2017 que otorga el Ministerio de Educación. Es egresado de la carrera de Astronomía de la Universidad de Chile en 1976, luego obtuvo el título de doctor en la Universidad de Harvard (1983), realizó su postdoctorado en el Observatorio Europeo Austral (ESO) en Alemania, y finalmente retornó en 1987 a Chile para dedicarse a la investigación. Actualmente, se desempeña como académico de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile y es el  subdirector del Centro de Excelencia en Astrofísica y Tecnologías Afines (CATA).

Él se interesó por el estudio de la radioastronomía cuando ésta aún no arribaba a Chile, centrando su trabajo investigativo en las maternidades de estrellas, es decir, en aquellas zonas muy oscuras del espacio donde nacen las estrellas, las llamadas nubes moleculares, que sólo pueden ser observados en frecuencia infrarroja o en radio.

Participó en actividades del Día de la Astronomía

En marzo de este año fue el expositor invitado a las actividades que organizó el Proyecto Asociativo Regional (PAR) Explora de CONICYT Magallanes y de la Antártica Chilena por el Día Nacional de la Astronomía, efeméride que se conmemora cada 17 de marzo.  

Dictó la charla “¿Dónde y cómo se forman las estrellas?” ante más de cien estudiantes y profesores del Liceo Polivalente Hernando de Magallanes de Porvenir, luego se trasladó hasta el Instituto Don Bosco, y al día siguiente estuvo en el Liceo Experimental UMAG y en el Auditorio Ernesto Livacic de la Universidad de Magallanes donde asistió más de un centenar de niños, jóvenes y adultos interesados en conocer sobre el origen estelar.

El radioastrónomo explicó que las estrellas se originan en aquellas zonas del universo muy oscuras (protoestrellas), las que sólo pueden ser observadas en frecuencias de radio o de infrarrojo, siendo ésta un área relativamente nueva de estudio, ya que se necesitó de instrumentos tecnológicos como los radiotelescopios para develar los misterios estelares.

 “Se les explicó un poco de la historia del proceso de formación de las estrellas, que es bastante reciente, se remonta a cincuenta años con el desarrollo de nuevas tecnologías de radioastronomía y astronomía infrarroja porque este proceso no se puede ver en el rango óptico, ya que las estrellas se forman en nubes moleculares que contienen granos de polvo que bloquean la luz y por lo tanto impiden ver la formación de las estrellas. Entonces les hice un resumen de lo que se ha investigado en los últimos 50 años, dando énfasis en las nuevas leyes de la física que nos ha demostrado este proceso como la eyección de chorros y también el desarrollo tecnológico que ha permitido a elaborar instrumentos de última generación como el radiotelescopio ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array)”, detalló en aquella oportunidad.

El Dr. Garay profundizó, además, en torno en la forma en que se realizó este descubrimiento, y sobre las características de estos cuerpos celestes. También hizo alusión a cómo se formaron, explicando consideraciones de tipo físico, como la gravedad, y otros factores descubiertos en forma más reciente relacionados con este proceso.

Se mostró muy contento por el interés de los estudiantes en aprender sobre el proceso de formación de las estrellas: “Tuve una recepción genial, con los estudiantes sentía esa vibración y el interés de los niños, así que me parece estupendo poder divulgar astronomía, que es la ciencia más importante que tenemos en Chile, tenemos los mejores instrumentos y los astrónomos chilenos tratamos de sacar el mejor partido a hacer ciencia acá. Soy un afortunado por venir a Punta Arenas”.

Agregó que Magallanes es una región donde se puede desarrollar aún más este potencial: “Cualquier lugar es un potencia, mientras tenga chicos que estén deseosos de hacer ciencia, no se necesitan cielos de ningún tipo ya que los astrónomos no sólo pueden observar sino que también pueden recibir datos y si aquí se desarrolla la astronomía sería maravilloso”.

Ahondó aún más en la importancia de fomentar el interés científico en los jóvenes: “Soy un convencido de tener mentes abocadas a la investigación científica que a preocuparse de tener más empresas en Chile, porque para avanzar hacia el desarrollo necesitamos más gente que se dedique a pensar en ciencia, tecnología o innovación”, puntualizó.

En aquella oportunidad, contó que dentro de sus próximos desafíos profesionales se encuentra el cómo funcionan los denominados “chorros espaciales”, energía proveniente de las estrellas, con ayuda del radiotelescopio ALMA en la Región de Atacama.