18
Vie, Ago

¿Alguna vez las Prótesis robóticas nos harán evolucionar como especie?

Opciones de Texto

Si entendemos la evolución como un proceso gradual mediante el cual los seres vivos se adaptan al ambiente, la respuesta es sí.

Imaginemos una persona que posee un miembro perdido por un accidente, una enfermedad o producto de un defecto de nacimiento. Esta persona se enfrentará de manera distinta a las pruebas del ambiente comparada con otra que posea todos sus miembros, debiendo sortear situaciones difíciles que, de otra manera, serían simples de resolver.

Podemos pensar en acciones triviales como subir escaleras, correr o lavarse los dientes, o en situaciones de riesgo vital, como escapar de un incendio, nadar en un naufragio o huir de la caída de escombros en un terremoto. En este último caso, una prótesis le permitiría a esta persona sobrevivir y, por ende, contar con la posibilidad de dejar descendencia. Este es el fin último de la evolución: permitir la sobrevivencia de los organismos que logran adaptarse al ambiente para dejar descendencia. Ahora bien, si una prótesis robótica le confiere a esta persona una ventaja comparativa sobre otros individuos tal que le permita la adaptación a un ambiente distinto, aquellas personas sin la prótesis no podrán sobrevivir en este ambiente y, por ende, no podrán dejar descendencia.

Imaginemos una prótesis que le permita a los seres humanos respirar bajo el agua: sólo quienes la posean podrán vivir bajo el agua, es decir, estarán adaptados a vivir bajo el agua y por lo tanto habrán evolucionado.