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Dom, Ago

Juan Luis Celis: “El monito del monte es un fósil viviente”

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Juan Luis Celis es ecólogo de la U. Católica de Valparaíso y, a estas alturas, un experto en trampas. La última década la ha dedicado a perseguir al monito del monte (Dromiciops gliroides), un pequeño marsupial, cuyo cuerpo no supera los 12 centímetros –más una cola de 10 centímetros-, que es único en el mundo y el último eslabón de un género que surgió cuando Sudamérica todavía estaba unida a la Antártica y Australia, hace unos 70 millones de años atrás.

La habilidad de este científico nacional se desarrolló debido a que es la forma menos compleja de estudiar a la especie. Las trampas son instaladas en los árboles, a 1 ó 2 metros de altura, y durante las noches pueden atrapar al escurridizo monito, que en realidad luce más como un roedor.

“Las trampas se ponen en hileras y uno las revisa al amanecer. Durante la campaña de verano, en el sur amanece alrededor de las 6 de la mañana, así que estamos en el bosque desde las 5:00 AM para sacar a los ejemplares capturados. Los pesamos, medimos, instalamos un chip y los soltamos lo más rápido posible, antes de que sea de día, porque son animales nocturnos y a la luz son más susceptibles a los depredadores”, explica Celis.

¿Cómo llegó a encantarse con el monito del monte?

Trabajando en otro proyecto en la reserva Los Queules (Región del Maule), capturamos un monito del monte y me encantó. Eso gatilló que cambiara la pregunta de mi tesis de doctorado y la dedicara a esta especie. En ese momento se sabía muy poco. Una estudiante (Bárbara Saavedra, hoy en la ONG WCS) publicó un artículo que extendía su hábitat hacia el norte. Ella puso miles de trampas y cayó uno sólo. Nosotros luego pusimos una trampa y cayó uno.

¿Por qué es tan difícil encontrarlo?

Es nocturno y hay que tener súper buen ojo para poder verlo, porque anda arriba de los árboles. Antes había pocos científicos estudiándolo, pero como ha pasado con muchas especies, si lo estudian más, lo encuentran por aquí o por allá.

¿Qué tiene de especial esta especie?

Tiene varias cosas en términos taxonómicos y evolutivos. Pertenece a la orden Microbiotheria (microbioterios), que sólo posee una especie viviente: el monito del monte. La especie es bastante ancestral en términos evolutivos, y está más relacionado con un marsupial australiano que con los americanos. Es considerado “gondwánico”, de cuando el continente estuvo unido con Antártica y Australia. Por lo mismo, es una pieza importante del puzzle para entender la evolución de los mamíferos y marsupiales en el continente. Es un fósil viviente, no tenemos que ir a los libros para estudiarlo, ni tenemos que excavar para encontrarlo.

¿Por qué es el único de su orden que sobrevivió?

Considerando los resultados de los estudios y lo que he aprendido estos años, una razón es porque es bastante adaptable. Vive en el sur de Chile y Argentina, es una especie arborícola, se alimenta principalmente de insectos y frutos, tiene la capacidad de hibernar y nidifica en cavidades. Su adaptabilidad a los cambios ambientales es muy alta.

¿Cuál es su estado de conservación?

Según la clasificación oficial (del Ministerio de Medio Ambiente) está casi amenazado. El monito del monte no tiene problema como especie, vive en el sotobosque (área del bosque que crece más cerca del suelo) y depende del bosque nativo para su reproducción. Ahora, como ese es un ecosistema del que cada día hay menos, por las plantaciones forestales, la degradación del suelo, los incendios y la tala, entre otros, se termina disminuyendo y por eso se dice que está casi amenazado.

¿Hay datos numéricos?

No hay catastro de especies en Chile, no existe una línea base a nivel de país, por lo que es difícil saber si hay más o menos de lo que había antes. Durante 10 años de estudios no se han podido ver en dos fragmentos de bosque, por ejemplo, pero por otra parte también ha aparecido en bosques que han sido intervenidos.

Existen muchas variables, que no se deje ver no quiere decir que se estén extinguiendo. Ahora, si se produce una tala rasa, eso es efectivamente una amenaza, pero si plantan eucaliptus y empieza a crecer un sotobosque, ellos se pueden adaptar.

La amenaza del cambio climático

El hábitat del monito del monte se extiende desde la Región del Maule a la de Los Lagos, allí es donde se le busca. Pero, según cuenta el investigador nacional, es difícil monitorearlo, porque hay muy pocos fondos públicos que financien ese tipo de investigación.

¿Por qué es tan importante monitorearlo?

Es de suma importancia, estamos en un escenario de cambio climático y la única forma de ver cómo responde es con base a datos, series de tiempo. En Chile no hay datos de seguimiento a una especie por 20 años, por ejemplo, porque no se financia. Nos viven preguntando cuáles son los impactos del cambio climático, pero recién en 10 años veremos si las oscilaciones en la población responden a esta realidad.