Eduardo Bendek, Ingeniero chileno en la NASA: “Aprovechar los telescopios en Chile es como darle valor agregado al cobre”

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El ingeniero especializado en óptica espacial estuvo recientemente en Chile como uno de los charlistas del V Congreso del Futuro. Instalado en la agencia espacial estadounidense, lidera un equipo que prepara un telescopio espacial que buscará exoplanetas cercanos: asegura que la primera fotografía directa de un mundo similar a la Tierra podría captarse hacia el año 2020.

Febrero 2016

La primera vez que Eduardo Bendek logró observar Júpiter desde su telescopio, fue tal su emoción que despertó a todos en la casa. Era niño y esa fascinación por el espacio la compartía con su interés por experimentar con las máquinas. “No sé cuántas veces me electrocuté probando mis motores eléctricos”, recuerda el ingeniero experto en óptica espacial, quien dirige su propio laboratorio en la NASA.

Cómo llegó a ser ingeniero -y no astrónomo o astronauta-, fue un asunto de realidad versus suerte. “Siempre quise ser piloto de combate y volar aviones, pero luego te das cuenta de que las cosas son más complicadas. Tenía miopía, así que no podía ser piloto ni astronauta, y no podía fabricar aviones en Chile, porque no hay mercado”, dice.

Se decidió por la ingeniería, pero al mismo tiempo se especializó en Astrofísica en la Universidad Católica. Hoy se dedica a desarrollar tecnologías para crear nuevos telescopios espaciales capaces de escudriñar el Universo en busca de planetas fuera del Sistema Solar. Su misión es captar la primera imagen directa de uno de estos planetas, ojalá, de uno similar a la Tierra.

Su propio telescopio: ACEsat

Es parte de lo que busca con la preparación del telescopio espacial ACEsat, un pequeño instrumento de 45 kilos que desde la órbita terrestre se dedicará a observar Alfa Centauri, un sistema solar binario (tiene dos estrellas) ubicado a cuatro años luz del Sol - el más cercano a la Tierra en términos astronómicos- donde una de sus estrellas (Alfa Centauri B) es la mejor candidata para hospedar un planeta habitable, similar al nuestro. Este es uno de los telescopios que hacia 2020 competirán por encontrar el primer exoplaneta de forma directa.

¿Cómo llegó a dirigir un proyecto para estudiar Alfa Centauri?

Desde chico siempre miraba la Cruz del Sur y Alfa Centauri está junto a esa constelación. Siempre me llamó la atención. Luego cuando empecé a trabajar en NASA, ya sabía que era la estrella más cercana al Sistema Solar y, por lo tanto, más fácil de estudiar. Pasó que uno de mis primeros proyectos acá, en 2013, fue un telescopio colapsable, pequeñito, de 25 cm, que era capaz de ver la zona habitable de Alfa Centauri, se me ocurrió que podía ser una misión de bajo costo que pueda observar este sistema. Así partió la idea.

Una vez lanzado a la órbita, ¿en cuánto tiempo espera obtener resultados?

En dos años podremos observar el sistema completo, pero podría demorar sólo un mes detectar un planeta si se hace en el lugar correcto.

¿Por qué es tan substancial encontrar exoplanetas?

Primero, porque la exploración es una motivación que ha movido al hombre desde sus inicios. Hacer un mapa y el descubrimiento son parte del desarrollo de la Humanidad. También nos permite desarrollar la ciencia, observar y estudiar para comprender mejor -en este caso- planetas equivalentes a la Tierra y entender su evolución.

¿Cree ud. que exista vida en alguno de ellos? ¿Por qué?

La estadística dice que al menos 1 de cada 2 estrellas podría tener un planeta similar al nuestro. Existen millones de estrellas en nuestra galaxia, por lo que afirmar algo así podría ser probable.

¿Qué características buscan para determinar si puede sostener la vida?

Hay dos variables críticas fundamentales: tamaño y distancia a la estrella, que definen si están en una zona habitable. Hoy se determina con técnicas indirectas -como la velocidad radial o el método de tránsito-, pero la imagen directa (una foto) permitirá ver otros parámetros que esa metodologías no permiten revelar, como la composición de la atmósfera.

¿En cuántos años más podríamos detectar una nueva Tierra?

Una detección directa podría lograrse en cuatro años más, en el 2020. Hay proyectos que podrían ganar la carrera antes de esa fecha y lograr tomarle una foto a alguno de esos planetas. Con mi equipo somos uno de los grupos más adelantados, estamos en el límite del rendimiento, trabajando con lo mejor de la tecnología y aún con eso vamos a lograr una visión muy marginal, apenas la sensibilidad necesaria para ver un planeta como el nuestro.

Chile potencia astronómica

Durante su estadía en el país, en la que realizó charlas para la quinta versión Congreso del Futuro, Eduardo Bendek aprovechó para destacar el potencial de los cielos de Chile para transformarnos en una auténtica potencia para la observación del Cosmos: “Tenemos una oportunidad única en Astronomía, de usar no sólo los recursos naturales, sino volvernos un país más avanzado. Aprovechar los telescopios que tenemos es como darle valor agregado al cobre”, dice.

¿Cómo ve el desarrollo de la instrumentación para telescopios en Chile?

Chile tiene una gran oportunidad. Falta alguien que articule los intereses de las partes, que aproveche las sinergias y que pueda orientar objetivos. Creo que el llamado a articular y jugar ese rol es la autoridad, no sólo porque la imagen país está detrás de esta industria, sino que también porque puede desarrollar una plataforma apropiada para su desarrollo, un ecosistema industrial y científico sustentable.

¿Volvería a trabajar a su país natal?

Absolutamente.